25 de enero de 2009

Vaca-ciones


Simplemente es mi karma. No hay mucho que hacer al respecto. Mis vacaciones apestan, la mayor parte del tiempo. Ni siquiera el evento del verano (Cumbre del rock chileno II para mí) me reportó muchos beneficios, pues aún parezco cebra con las marcas de las quemaduras de ese día. ¿Escote? No lo creo.
Lo más terrible es que recuerdo esos días de Dicicembre, cuando ya estaba terminando el semestre, con uno que otro exámen, acostumbrada a quedarme en la biblioteca hasta las 8 y algo, sabiendo que no vería a mi pololo hasta el fin de semana. Sabiendo que mis amigas estudiaban y que yo también debía hacerlo. Ese era EL momento para hacerlo. Por primera vez ganaba la FEUC por la que había votado (yay!) y estaba completamente metida en todo el asunto universitario. Es decir, estaba on fire como le dirían por ahí.
Pero ahora, a pesar de que soñé vacaciones como nunca, siento que he perdido el momentum. No me malinterprete mi querido lector, hago cosas. Ya trabajé mi par de semanas, quizá trabaje unos días más al final de vacaciones. Ya tengo trabajo para el primer semestre; estoy yendo al siempre bien ponderado (Excepto por mí) gimnasio. Pero no puedo evitar pensar de que el impulso no está ahí.
Estoy basicamente en el mismo lugar. Mis amigas aún están ocupadas, mi novio aún trabaja si la memoria no me falla y yo no tengo nada que hacer.
Odio ser diligente algunas veces. Desearía ser relajada y no pensar dos veces todo.
Niños: Sobreanalizar las cosas es malo.

Pero pensándolo de nuevo. Si no lo hiciera no tendría blog.
Buenos días.

Postdata: Entrada escrita sin borrones ni cambios de idea en menos de 5 minutos. Sólo para recordar que si se puede.

17 de octubre de 2008

Y volveré

Tanto tiempo, mis queridos lectores.

Me imagino que todos andan navegando por facebook, como su querida autora acá presente. Pero no importa. No se sienta culpable. Yo también lo hago.
A diferencia de los meses -o entradas- anteriores. Tengo mucho que contar. He hecho muchas cosas nuevas. Cosas divertidas y emocionantes. Y claro, lo malo no pasa de moda, lamentablemente.
Después de más de un año y medio, iba caminando en la calle y me di cuenta que por fin me acostumbré a que estudio en la cato. Llevaba demasiado tiempo luchando contra la idea. Es que a veces me apesta tanto la universidad. Especialmente ahora, que echarse al pasto es una locura con todo lo que hay que hacer. Pero así es la cosa. No es de malagradecida ni nada, pero comprendo porque la mayoría de la gente va sólo a estudiar allá. No hay nada más que hacer, increíble. Mis reflexiones sociales y personales prefiero hacerlas fuera de ese ambiente. Es tan, tan... poco burbujeante.

No puedo dejar pasar esta entrada sin comentar el partido del miércoles por ejemplo. Qué alegría. Aún celebro internamente con un happy dance. Soy pelotera, y así nomás es la cosa. Hasta el momento, no creo haber espantado a nadie con eso. De hecho algunos disfrutan que les entiendan cuando divagan sobre fútbol, y a mí me divierten esas divaganciones también.

Tengo un ramo de microorganismos, y pasó el día viendo bacterias por todos lados. Se me fueron los enanitos para el bosque parece. Me lavo las manos a cada rato, me imagino las bacterias formando colonias e infectándome con alguna cosa extraña. La ignorancia hace el miedo parece, pero ahora creo que entre más sé, más me sicoseo. Debe ser porque no he pasado nada de inmunología aún. Malla del demonio. ¿Dos años de universidad y cinco ramos de biología? Así con la cosa. Y ojo con los bichos. En la imagen aparece la microbiota que se encuentra en la piel. ¿El ejemplo? Una mano limpia. ¡Limpia! ¡Con etanol! Ahora no será tan rico comerse un pancito sin lavarse las manos, ¿no? Espero haber compartido mi miedo irracional. Ahora que ya se espantaron (espero), les recuerdo que es bastante difícil que algo así llegue a pasar en el cuerpo. Somos una máquina defensiva conteniendo estos ataques (Como Medel, seco).
Lo único que me queda por decir, es que ojalá tengan un buen fin de semestre, año, trimesre, etc.
Espero volver por acá pronto y terminar de contar las historias que prometí.
Palabra de scout.